El libro «Tristura» de Elena Quiroga, publicado por Bamba, narra la historia de Tadea, una niña huérfana de madre que se muda a la casa de sus tíos. Allí, su vida tranquila y libre de restricciones se ve reducida a un mundo hostil, plagado de advertencias, prohibiciones y silencios. La soledad y el peso de la orfandad la empujan a buscar escapatorias como paseos por el jardín o miradas hacia el pozo, pero estas acciones suelen tropezar con castigos.
La obra se aleja del realismo social dominante en la época para presentar una prosa lírica y honesta que profundiza en las intimidades humanas y en los personajes heridos. Elena Quiroga, comparada con autoras como Virginia Woolf y Carmen Laforet, muestra un interés en analizar el mundo interior de sus personajes y experimenta con técnicas narrativas innovadoras, como monólogos interiores y perspectivas múltiples.
La crítica elogia la prosa lírica de Quiroga, describiéndola como un «espléndido friso social e histórico» y «un brillante relato de formación». Se destaca su habilidad para traspasar a su personaje, Tadea, muchas de las experiencias de su infancia, creando así un texto con matices e intimidades.