El libro «Nido de Piratas: la Fascinante Historia del Diario Pueblo (1965-1984)» escrito por Jesús Fernández Úbeda y publicado por Debate, nos sumerge en las extraordinarias andanzas del diario Pueblo durante su existencia entre 1965 y 1984. Este libro rescata del olvido las vivencias y experiencias de este emblemático periódico que congregó a las mayores leyendas del periodismo de la época.
Bajo la dirección de Emilio Romero, Pueblo alcanzó su máximo éxito tras su traslado al número 73 de la calle de las Huertas en Madrid. Con una tirada de más de doscientos mil ejemplares, el diario se encontraba en la cima de su popularidad. En un ambiente cargado de whiskys, partidas de póker y humo de tabaco negro, los reporteros y fotógrafos se disputaban las exclusivas. El libro recoge los testimonios de muchos de los que formaron parte de este equipo periodístico, como Arturo Pérez-Reverte, Rosa Villacastín, Carmen Rigalt, Raúl del Pozo, Julia Navarro y Andrés Aberasturi, entre otros. También se incluyen los relatos de testigos directos de esta forma salvaje y apasionante de hacer periodismo, como abogados, curas, fotógrafos y peluqueros.
Sin embargo, tras la salida de Emilio Romero, Pueblo sufrió un golpe duro al no reaccionar a tiempo ante el golpe de Estado de Tejero. Esto llevó a recortes en la plantilla y pérdidas económicas millonarias. El diario, que se encontraba en declive, finalmente cerró sus puertas de forma definitiva en 1984, cuando el Gobierno de Felipe González ejecutó el plan de Suárez para acabar con la prensa pública.
«Nido de Piratas: la Fascinante Historia del Diario Pueblo» no solo retrata la forma de hacer periodismo de aquel entonces, sino también la forma de vida que está desapareciendo rápidamente. A través de testimonios y vivencias, el libro nos sumerge en la vida de estos «bucaneros» del periodismo, quienes se mataban por aparecer en la primera página. Es una crónica de un tiempo pasado, pero también una reflexión sobre la evolución del periodismo y la pérdida de una manera única y trepidante de entender esta profesión.
Las críticas hacia el libro destacan su apasionante narrativa y su capacidad para reflejar la vida de estos periodistas «bucaneros». Enrique Bunbury lo describe como un retrato de una forma de hacer periodismo que ya no existe, pero también de una forma de vivir que está desapareciendo rápidamente. Raúl del Pozo lo califica como un libro apasionante que refleja la vida de unos bucaneros, lo peor de cada casa, que se mataban por aparecer en la primera página. José María García destaca que trabajar en Pueblo era como vivir una segunda infancia feliz, mientras que Luis Alberto de Cuenca elogia el estudio minucioso y el enfoque bien concebido del autor.