La novela «La Luz Que Fuimos» de Antonio Manuel, publicada por Almuzara, nos sitúa en Córdoba en el año 1009, durante un momento crucial en la historia de la ciudad. La trama se desarrolla en medio de una rebelión contra la tiranía de los hijos de Almanzor, respaldada por mercenarios e integristas. Esta revuelta, gestada en la clandestinidad, desemboca en una guerra civil larga y cruenta que marca el fin del califato omeya y la proclamación de la república en 1031.
El autor, conocido por obras como «La huella morisca», se sumerge en este momento trascendental de la historia para arrojar luz sobre la oscuridad y el secretismo que lo envolvían. La novela se enfoca en la herencia milenaria de las mujeres de Al Ándalus, rompiendo con los tópicos decimonónicos del harem y destacando el papel de las mujeres como custodias de un legado que perdura a lo largo de los siglos.
En «La Luz Que Fuimos», Antonio Manuel nos brinda una visión necesaria y memorable de la historia, mostrando su profundo amor por la luminaria de Al Ándalus que perdura a pesar del paso del tiempo. La novela propicia un reencuentro con la memoria popular y sentimental andalusí, ofreciendo una mirada única a un periodo crucial en la historia de Córdoba.