En «Año 303. Inventan el Cristianismo», el autor Fernando Conde Torrens plantea la idea de que el Emperador Constantino, en el año 303, pudo haber reunido un equipo para falsificar los Evangelios y otros textos con el objetivo de establecer el Cristianismo como nueva religión en el Imperio Romano.
Argumento
Conforme avanza la trama, el autor presenta pruebas documentales que respaldan la teoría de que los Evangelios de Marcos, Mateo, Lucas, Juan y otros escritos del Nuevo Testamento fueron obra de un único redactor designado por Constantino. Estas pruebas se encuentran en los propios textos, lo que sugiere una manipulación histórica en la creación de la doctrina cristiana.
Opinión Crítica
El libro plantea una teoría controvertida que desafía la versión tradicional sobre el origen del Cristianismo, invitando al lector a cuestionar la autenticidad de los textos sagrados. La investigación detallada y las pruebas presentadas por Conde Torrens generan un debate interesante sobre la historia de esta religión y su influencia en la sociedad.