«El Delincuente Honrado» de Gaspar Melchor de Jovellanos es una comedia sentimental que se enmarca en la corriente literaria neoclásica, pero que a su vez muestra anticipos del romanticismo y el realismo. Publicada en 1773, la obra se nutre de la epistemología sensista sentimental inglesa y francesa, así como del pensamiento humanitario de la Ilustración.
El libro presenta una acción que, entre lágrimas, lleva al borde de la muerte, instruyendo al público sobre los beneficios sociales de las profesiones y el amor de la familia. La obra destaca la sensibilidad del corazón y la importancia de la capacidad de derramar lágrimas como muestra de sensibilidad. En este sentido, Jovellanos logra capturar y transmitir de manera magistral la emoción y el sentimiento a través de su escritura.
Los personajes y situaciones de la obra se destacan por su realismo y la forma en que son manejados, lo que anticipa el desarrollo posterior del romanticismo y el realismo en la literatura. Este enfoque realista del medio y el manejo de los personajes y situaciones sitúan a «El Delincuente Honrado» como una obra precursora de las corrientes literarias que surgirían posteriormente.