El libro «El Escudo de Granada» escrito por Mario Villen Lucena y publicado por Seleer, nos transporta a la ciudad de Granada durante un periodo de convulsión política y guerra entre los cristianos y los musulmanes. La trama se desarrolla en el siglo XV, tras la muerte de Muley Hassan, donde su hijo Boabdil y su hermano, conocido como el Zagal, luchan por el trono mientras los reyes de Castilla y Aragón aprovechan la situación para conquistar las fortalezas fronterizas y poner cerco sobre Granada.
En medio de este escenario de inestabilidad, aparece un cristiano en la fortaleza de Moclín, prometiendo ayudar a los granadinos a cambio de quedarse en sus tierras. Moclín, conocido como el «Escudo de Granada», se convierte en el objetivo de los cristianos para su próxima campaña. Los habitantes de Moclín se ven sacudidos por la inminencia de un ataque que puede desbaratar sus vidas por completo. Tienen menos de un año para preparar la defensa, mientras los reyes cristianos cuentan con un inmenso ejército, artillería y la convicción de que su guerra es santa.
El protagonista de la historia es el cristiano que se asienta en Moclín. A lo largo de la novela, vive un proceso de conversión que no siempre le resultará fácil. Sus vecinos lo miran con desconfianza y se cuestionan los motivos que lo han llevado a traicionar a los suyos. El cristiano tendrá que ganarse su confianza y hacerse un lugar entre ellos.
«El Escudo de Granada» se centra en las vidas de personas sencillas que intentan sobrevivir en tiempos tempestuosos y procuran salir a flote entre los restos del naufragio de un reino. A través de esta historia, el autor nos muestra las consecuencias de la guerra y la dificultad de mantener la fe y la identidad en tiempos de conflicto.
En mi opinión, «El Escudo de Granada» es una novela histórica que ofrece una visión interesante y detallada de un periodo histórico turbulento. El autor logra transmitir las emociones y los dilemas de los personajes de manera efectiva, sumergiendo al lector en la atmósfera de la época. La trama está bien estructurada y la narrativa es fluida, lo que hace que la lectura sea amena y atrapante.