El libro «El Peón» de Paco Cerdà, publicado por Pepitas De Calabaza, es una novela que se sitúa en Estocolmo, durante el invierno de 1962. La trama gira en torno a dos hombres de mundos opuestos que se enfrentan en un tablero de ajedrez: Arturo Pomar, el niño prodigio de la posguerra que ahora trabaja como auxiliar de Correos en Ciempozuelos, y Bobby Fischer, un joven americano excéntrico y ambicioso.
La partida de ajedrez entre Pomar y Fischer sirve como hilo conductor para explorar las vidas de varios «peones» entregados a diferentes causas políticas tanto en la España franquista como en los Estados Unidos de Kennedy en aquel convulso 1962. El autor aborda las historias de comunistas, maquis, obreros, socialistas, etarras, cristianos, republicanos, estudiantes, falangistas, afroamericanos, pacifistas, indígenas, activistas antinucleares, izquierdistas y militares, mostrando cómo cada uno de ellos se sacrificó ante la dictadura o el capitalismo, pagando un precio de muerte, cárcel, exilio o soledad.
Paco Cerdà estructura la novela como un collage que sigue los 77 movimientos de la partida Fischer-Pomar, tejiendo una original historia acerca del compromiso personal, el ajedrez y el poder. A través de esta trama, el autor reflexiona sobre la influencia de la Historia en la vida de las personas comunes y cómo el sacrificio individual explica las luchas colectivas.
En mi opinión, «El Peón» es una novela que logra entrelazar de manera magistral la intriga de la partida de ajedrez con las complejas historias de los personajes, ofreciendo una visión profunda sobre el compromiso político y social en un contexto histórico turbulento. La habilidad del autor para construir esta trama en forma de collage, utilizando los movimientos de la partida como estructura, demuestra su destreza narrativa y su capacidad para explorar temas universales a través de la ficción.