Nadie puede escapar del pasado. Sandrine, una periodista de un periódico local de Normandía, recibe la noticia de la muerte de su abuela, Suzanne, a la que nunca llegó a conocer en vida. Sandrine viajará a la isla donde vivía su abuela para recoger todas sus pertenencias. El lugar está habitado por gente que llegó a la isla hacia finales de la Segunda Guerra Mundial con el fin de trabajar en un campamento de verano para niños cuyas familias habían sido especialmente afectadas por la guerra.
Horas después de su llegada a la isla, Sandrine advierte que los lugareños ocultan algo, y unos días más tarde encuentran a Sandrine deambulando por una de las playas, sus ropas teñidas por la sangre de otra persona, y murmurando sinsentidos. Para entender la verdad, el inspector Damien Bouchard tendrá que bucear en el pasado y la memoria de Sandrine, poniendo en juego la cordura de Sandrine y la suya.
Opinión Crítica
«El Refugio de Sandrine» es una novela que atrapa al lector desde la primera página con su intriga y misterio. Jerôme Loubry logra mantener un ritmo ágil y perturbador a lo largo de la trama, manteniendo al lector en vilo y sorprendiéndolo con giros inesperados. La ambientación en la isla y el manejo de los personajes contribuyen a crear una atmósfera inquietante y escalofriante. Recomendada para los amantes de novelas de suspenso psicológico como «Origen» y «Shutter Island».
Cabe destacar que la obra ha sido galardonada con el Prix Polar a la mejor novela en francés y el Gran Premio del Iris Noir Bruxelles, lo que resalta la calidad y el impacto de la historia. Jerôme Loubry demuestra su habilidad para jugar con los nervios de los lectores de manera brillante, haciendo de esta novela una lectura que dejará escalofríos en quienes se adentren en ella.