Setenta y cinco años después, Douglas Preston se une a un equipo de exploradores y utilizando tecnología avanzada, descubren la metrópolis entre la densa vegetación selvática. Enfrentan peligros como lluvias torrenciales, insectos portadores de enfermedades y jaguares. Al regresar, descubren que han contraído una enfermedad mortal en las ruinas.
Opinión crítica: «La Ciudad Perdida del Dios Mono» es una historia de aventuras impactante, llena de giros dramáticos. La narrativa de Preston es cautivadora y documentada, mostrando la verdadera peligrosidad de la búsqueda. La crítica elogia la valentía de Preston al arriesgar su vida y la forma en que narra los peligros de la selva.