El libro «La Ley de la Naturaleza» de John Locke, publicado por Tecnos, aborda uno de los temas fundamentales de la filosofía moral y política. En esta obra, compuesta en 1664, Locke postula la existencia de una ley natural universalmente aplicable, perfilando en ocho «cuestiones» la esencia de dicha ley y sus características propias. A lo largo del texto, Locke argumenta que no hay principios morales ni especulativos inscritos por naturaleza en el ser humano, y explica cómo la razón, partiendo de la base de una verdad proporcionada por los sentidos, puede llevar al conocimiento de una ley natural común a nuestra especie.
El autor también aborda las ramificaciones teológicas del discurso, admitiendo ciertas vías demostrativas a favor de una Divinidad creadora y planificadora. Para Locke, estas pruebas son indispensables para confirmar su opinión acerca de la ley de la naturaleza, ya que sin un Dios creador y planificador, esta ley no tendría una explicación satisfactoria. Así, Locke sostiene que Dios ha diseñado el mundo con un fin y ha querido que el ser humano se ajuste al plan asignado, viviendo conforme a su condición racional.