En el patio del colegio, Nicolás y sus amigos se divierten peleando, comiendo bollos, jugando al fútbol y disfrutando de la libertad que les brinda el recreo. Sin embargo, sus travesuras a menudo los llevan a enfrentarse al temido Caldo, el vigilante del colegio cuya presencia genera temor en los estudiantes.
Opinión crítica:
«Los Recreos del Pequeño Nicolás» es una historia divertida y entretenida que captura la esencia de la infancia y la imaginación desbordante de los niños. Goscinny y Sempé logran describir de manera humorística las travesuras de Nicolás y sus amigos, haciendo que el lector se identifique con las travesuras propias de la niñez. La presencia del personaje del Caldo añade un toque de misterio y tensión a la trama, manteniendo el interés a lo largo de la historia.»