En la novela «Miren Eta Erromantizismoa», un joven marroquí llega a la clase. Said es un chico rápido, agradable y guapo que atrae la atención de todas las chicas de segundo de bachillerato. Klara se ha enamorado de él. Vive el amor (y amar) inmersa en los estereotipos románticos que combinan sacrificio y sufrimiento. ¡Qué fuente de frustración es el romanticismo, cuánto sufrimiento!
Miren no le gusta Said porque es guapo, o no solo por eso. Said es una persona inteligente y amable, además de agradable. Miren ve en él a una persona sensible y la valora precisamente por alejarse del convencionalismo clasista y racista de Klara. En el diccionario de Miren, en cambio, la inteligencia, la ayuda, la tolerancia y la libertad son valores de gran importancia, y considera que el profesor de Literatura le ha recomendado, es decir, que a veces no hay otro remedio, pero no hemos nacido para sufrir. Está a favor del romanticismo más honorable y hermoso. Tiene la rebeldía y la aspiración de mejorar, tanto a nivel personal como social.
La novela trata sobre el amor y la vida; y cómo en ese camino puede ofrecer lecciones de sensibilidad (y arte) que pueden educar.
Opinión Crítica:
Ramon Saizarbitoria ofrece a los lectores jóvenes y adultos una narrativa rica en humanidad. La historia plantea cuestiones de amor, vida y sensibilidad que pueden enriquecer tanto a nivel personal como social. La exploración de los personajes y sus relaciones desafía los estereotipos románticos y culturales, ofreciendo una perspectiva fresca y valiosa para la reflexión.