El libro «Teatro Medieval» de Miguel Angel Perez Priego, publicado por Catedra, ofrece una mirada detallada al espectáculo teatral durante la Edad Media, centrándose en la influencia y producción teatral de la Iglesia y la corte. El autor destaca que la actividad teatral se desarrollaba principalmente alrededor de sedes catedralicias, templos parroquiales, conventos, monasterios, cortes reales y ámbitos ciudadanos, en celebraciones religiosas, fiestas populares y eventos cortesanos.
El contexto histórico del teatro medieval castellano se caracteriza por la escasez de textos conservados, ya que el teatro era considerado principalmente como una forma de representación en lugar de literatura. Los pocos textos que han perdurado hasta nuestros días han llegado a través de cancioneros poéticos o copias ocasionales y descuidadas, lo que refleja la falta de valorización textual en ese momento.
El teatro medieval castellano se caracteriza por una falta de acción y trama argumental, presentando largos parlamentos didácticos o piadosos, más cercanos al acto ritual en el que participaba toda la comunidad.