Vae Victis es un libro escrito por Luis E. Iñigo Fernández y publicado por Edaf. El libro nos sitúa en el año 390 a.C., cuando la ciudad de Roma estaba siendo invadida por los senones, un pueblo galo que había llegado al Lacio desde el norte. Durante la invasión, Roma fue arrasada y sus habitantes se vieron obligados a abandonarla o perecer en su defensa.
Sin embargo, un pequeño grupo de personas decidió resistir y se atrincheró en la colina del Capitolio. A medida que el hambre y la desesperación iban en aumento, los romanos acordaron pagar a los invasores una gran suma de mil libras de oro para obtener su libertad. Pero cuando se estaba pesando el oro en una balanza, los romanos descubrieron que los pesos estaban trucados. Enfurecidos por el engaño, protestaron ante los galos, pero el caudillo Breno simplemente dejó caer su espada en la balanza y proclamó «Vae victis!» («¡Ay de los vencidos!»).
Aunque esta historia puede no ser más que una leyenda, su mensaje es claro: en la guerra, los vencidos no pueden esperar justicia de los vencedores. Son los vencedores quienes imponen sus condiciones y, a menudo, narran su victoria de manera que parezca justa a los ojos de las generaciones futuras.
El autor plantea la importancia de acercarse con escepticismo al testimonio de los vencedores, especialmente en el ámbito de la historia militar. Propone completar estos testimonios con los relatos de los vencidos y reconstruir una narrativa equilibrada y veraz de los hechos.
«Vae Victis» busca reivindicar a los vencidos, ya sean civilizaciones, pueblos, naciones o simplemente ejércitos que, en momentos cruciales de la historia de la humanidad, quedaron apartados del curso principal de los acontecimientos, mientras el resto del mundo seguía adelante sin ellos.